Qué esperar
Qué se puede cultivar
Nueve especies comestibles y funcionales con sus rangos térmicos, su nivel de exigencia y su ciclo real. Incluye qué especies de moda no son cultivables en una incubadora —y por qué— y qué conviene cultivar en cada estación del año en Argentina.
Especies recomendadas
El equipo está diseñado para especies comestibles y funcionales. La tabla que sigue reúne las que se desarrollan bien en un ambiente de 26 litros con humedad controlada, con el dato que efectivamente decide el resultado: el rango térmico de cada etapa. Los parámetros siguen los publicados por Paul Stamets en Growing Gourmet and Medicinal Mushrooms, contrastados con nuestra experiencia de acompañamiento en cultivos argentinos.
Gírgola común
Pleurotus ostreatusinicial- Colonización
- 24 °C
- Fructificación
- 15 a 21 °C
- Ciclo completo
- 4 a 6 semanas
La especie de mayor tolerancia a desvíos en las condiciones y la de colonización más veloz. Es la indicada para un primer cultivo, y la que usamos como referencia en todas las guías.
Gírgola rosada
Pleurotus djamorinicial- Colonización
- 27 a 30 °C
- Fructificación
- 21 a 30 °C
- Ciclo completo
- 3 a 4 semanas
La única del grupo que fructifica cómoda en pleno verano argentino: su rango coincide con el ambiente de diciembre a febrero. Ciclo muy corto y color rosado intenso. Se deteriora rápido tras la cosecha, así que se consume en el día.
Gírgola de verano
Pleurotus pulmonariusinicial- Colonización
- 24 a 27 °C
- Fructificación
- 18 a 24 °C
- Ciclo completo
- 4 a 5 semanas
Rango intermedio entre la común y la rosada, lo que la vuelve la más versátil para media estación. Rinde bien en sustratos de paja y de aserrín.
Melena de león
Hericium erinaceusintermedia- Colonización
- 21 a 24 °C
- Fructificación
- 18 a 24 °C
- Ciclo completo
- 5 a 7 semanas
La más demandada por su uso funcional (contiene hericenonas y erinacinas, compuestos estudiados por su acción sobre el factor de crecimiento nervioso). Es sensible a la acumulación de CO₂: con ventilación escasa desarrolla forma coraloide, ramificada, en lugar de la cascada de espinas característica. Sigue siendo comestible.
Reishi
Ganoderma lucidumavanzada- Colonización
- 24 a 30 °C
- Fructificación
- 21 a 27 °C
- Ciclo completo
- 8 a 12 semanas
No es difícil de sostener: es lenta. Requiere ocupar el equipo durante dos o tres meses. Dato técnico útil: en atmósfera con CO₂ elevado —como la de una cámara chica— desarrolla la forma «asta de ciervo», ramificada y sin sombrero, que concentra los mismos triterpenos y es la presentación más valorada.
Cola de pavo
Trametes versicolorintermedia- Colonización
- 24 a 27 °C
- Fructificación
- 18 a 21 °C
- Ciclo completo
- 6 a 9 semanas
La más rústica de las funcionales: tolera CO₂ elevado y desvíos de humedad sin perder el cultivo. Es la fuente de los polisacáridos PSK y PSP. No se consume como alimento sino en infusión o extracto, por su textura leñosa.
Oreja de Judas
Auricularia auricula-judaeinicial- Colonización
- 24 a 27 °C
- Fructificación
- 21 a 27 °C
- Ciclo completo
- 4 a 6 semanas
Muy tolerante y de rango cálido, lo que la hace buena alternativa de verano junto con la rosada. Es el hongo negro de la cocina asiática: se deshidrata sin perder calidad y se rehidrata en minutos, así que la cosecha se conserva bien.
Shiitake
Lentinula edodesavanzada- Colonización
- 21 a 26 °C
- Fructificación
- 12 a 18 °C
- Ciclo completo
- 10 a 16 semanas
Exige paciencia en dos frentes: la colonización lleva de 30 a 70 días y termina con el pardeamiento del bloque (la corteza marrón que se forma sola), y la fructificación se induce por inmersión en agua fría. Su rango exige otoño o invierno: el equipo no puede bajar de la temperatura ambiente.
Cordyceps
Cordyceps militarisavanzada- Colonización
- 20 a 22 °C, en oscuridad
- Fructificación
- 18 a 22 °C, con luz
- Ciclo completo
- 7 a 10 semanas
Es el único del listado que no es un hongo de sombrero sino un ascomiceto: crece sobre sustrato de arroz enriquecido, en frascos, y sus estromas anaranjados requieren luz para desarrollarse. Es la fuente de la cordicepina. Exige esterilización a presión del sustrato y una asepsia superior a la del resto.
Hongos funcionales y adaptógenos: qué es cultivable y qué no
El consumo de hongos funcionales dejó de ser un nicho: el mercado global de adaptógenos crece a tasas de dos dígitos anuales y reishi, melena de león y cordyceps concentran la mayor parte de la demanda. Esa popularidad trajo también confusión sobre qué se puede producir en casa, así que conviene ser precisos.
De las especies asociadas al consumo funcional, cuatro se cultivan sin dificultad en el equipo —reishi, melena de león, cola de pavo y cordyceps— y otras no son viables en una incubadora, por razones biológicas que no dependen de la calidad del equipo:
- Chaga (Inonotus obliquus)
- No es cultivable en cámara. Lo que se comercializa como chaga no es un cuerpo fructífero sino un esclerocio: una masa endurecida que el hongo forma parasitando abedules vivos durante años, en climas fríos del hemisferio norte. Fuera de ese hospedador no hay proceso que reproducir. Lo que sí se produce en biorreactor es biomasa de micelio, que no equivale al material silvestre.
- Maitake (Grifola frondosa)
- Biológicamente cultivable, pero fructifica entre 10 y 16 °C. Como el INC101 calienta y no refrigera, solo es viable si tu ambiente ya está en ese rango, es decir en pleno invierno y en zonas frías. Fuera de esa ventana el cultivo no llega a formar cuerpos fructíferos.
- Champiñón y portobello (Agaricus bisporus)
- Requieren una capa de cobertura (casing) de turba sobre el sustrato y un manejo de compost que excede el formato de una incubadora doméstica. Es un cultivo posible, pero no es lo que este equipo resuelve mejor.
- Trufas
- No corresponden a este tipo de cultivo. Son hongos micorrícicos: viven asociados a las raíces de un árbol hospedador y fructifican bajo tierra, en plantaciones que tardan entre seis y diez años en producir.
Qué cultivar en cada estación
Esta es la sección que más consultas evita, y parte de una limitación que preferimos declarar: el equipo calienta y sostiene, pero no refrigera. Puede mantener 24 °C en una noche de invierno, y no puede mantener 18 °C en una tarde de enero a 33 °C. En consecuencia, la estación no condiciona si podés cultivar, sino qué conviene cultivar.
Especies de rango cálido: gírgola rosada, oreja de Judas y reishi. Las tres fructifican por encima de los 21 °C, de modo que el ambiente juega a favor.
Es la peor época para shiitake y para gírgola común: su rango de fructificación queda por debajo de la temperatura ambiente.
La mejor ventana del año. El ambiente acompaña casi todos los rangos y el equipo compensa la amplitud térmica entre el día y la noche.
Momento indicado para iniciar shiitake, que tiene la colonización más larga.
Temporada de las especies de rango templado y frío: shiitake, cola de pavo, cordyceps y gírgola común. El equipo sostiene la temperatura que el ambiente no da.
Es cuando más se nota el equipo: sin control térmico, el invierno directamente detiene el cultivo.
Segunda ventana amplia del año, apta para todas las especies del listado. Buen momento para probar una especie nueva.
Conviene cerrar los ciclos largos antes de diciembre, para no terminar la fructificación en pleno calor.
Rendimiento y duración del ciclo
El rendimiento se expresa como eficiencia biológica: la relación entre el peso de la cosecha fresca y el peso seco del sustrato. Un cultivo bien llevado de gírgolas alcanza entre el 75 % y el 100 % en la primera oleada, es decir cerca de un kilo de hongos frescos por kilo de sustrato seco. Las especies funcionales rinden bastante menos, porque destinan más energía a la estructura del cuerpo fructífero.
El factor de mayor incidencia no es la especie sino la calidad del material inicial: el mismo procedimiento sobre un micelio vigoroso o sobre uno almacenado durante meses arroja resultados que no admiten comparación.
- ¿Es viable sin experiencia previa?
- Sí. La mayoría de nuestros clientes inició sin experiencia. Empezando por gírgolas y respetando las guías, el resultado se alcanza. Las dos variables determinantes siguen siendo las mismas: asepsia y temperatura.
- ¿Puedo cultivar dos especies a la vez en el mismo equipo?
- Es posible si los rangos térmicos se superponen —gírgola de verano y melena de león comparten la franja de 18 a 24 °C, por ejemplo—, pero no es recomendable mientras estés aprendiendo: una contaminación se propaga a ambos cultivos y perdés la posibilidad de identificar qué falló.
- ¿Se puede cultivar durante todo el año?
- Sí, y es precisamente el propósito del equipo: sostiene las condiciones internas al margen del clima exterior. Lo que cambia con la estación es la especie más conveniente, según el calendario de la sección anterior.
- ¿Cuántos cultivos entran por ciclo?
- El área útil admite 15 frascos o 4 recipientes tipo bandeja de 1,5 litros. Para cordyceps, que se cultiva en frascos, esa capacidad es la determinante; para gírgolas conviene el formato bandeja.
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